martes, marzo 27, 2007

Dream On'!

Recuerdo en especial una mañana en mi adolescencia. Yo tenía 15 años, más o menos. Hacía un tiempo que había caído en mis manos un vinilo de queen que mi primo olvidó en mi casa, el Miracle. Recuerdo pasar muchas noches mirando inquieta esa contraportada grandota llena de ojos... me parecía alucinante,La música me atrapó desde el primer momento. Como si una sensación absurda que había tenido siempre, de ser ligeramente diferente, de tener algo dentro que no podía explicar, de repente tuviera sentido mientras escuchaba aquellas canciones. Entonces decidí que quería más, más música como aquella. Recuerdo también que en mi pueblo había un chico con el que había ido a la guardería que entonces empezaba a llevar camisetas negras y pelos largos y que ahora iba a mi instituto, así que decidí recurrir a él. Le pregunté si escuchaba rock. Me respondió que su padre le había dejado unos discos y le había comprado una guitarra, una stratocaster... "guau! una stratocaster" dije, "¿que será eso?" pensé... Me dijo que me traería alguno de ellos. al día siguiente, en el instituto, me trajo un disco en directo, de Scorpions. "Es pirata, no suena muy allá". Abrí el libreto y miré las fotos, aluciné con todo el público que tenían, con aquellos escenarios, tantas luces... "Deben de ser muy buenos...". Cuando salí, me fui corriendo a casa y puse ese disco corriendo. Me enganchó completamente. Me pareció que aquello era lo más. Nada volvió a ser igual después de aquello, todo lo que ahora soy pasa por ese momento, tan sencillo, tan inocente y tan jodidamente clave. Después llegaron el "made in Japan", los discos de triana, los héroes del silencio y un sinfín de música que aquel chaval y su padre me empezaron a descubrir. Yo soñaba con largarme de aquel pueblo y ser como los Scorpions, saber tocar algo, sentirme grande, encontrar más gente como yo, tenía que haber más gente en el mundo además de él y yo que sintiera aquellas cosas que nosotros sentíamos. Aquel chaval, su novia y yo montamos una banda. Ella tocaría el bajo, él la guitarra y yo cantaría. Teníamos 15 años, sitio para ensayar en casa de la abuela de él y la absoluta convicción de que nos íbamos a comer el mundo. Nos parecía realmente sencillo. Creíamos que en un pueblo como aquel, lo mejor que podíamos hacer era escribir canciones para sentirnos orgullosos cuando los demás nos señalaran por la calle. Ahora sabemos que se reían, nosotros creíamos que nos admiraban... Pasamos muchísimas tardes allí, la abuela nos traía la merienda, los vecinos se quejaban y nosotros íbamos aprendiendo un poco...

Han pasado 11 años desde aquel momento en que el disco de Scorpions (disco que por cierto, nunca he vuelto a encontrar, si sería pirata...)cayó en mis manos. El 11 de mayo voy a telonearles... Es mucho más que un simple concierto, muchísimo más que una buena oportunidad, mucho más que una ilusión. Es la sensación de que soñar con algo y dejarte la piel por ello, a veces, sólo a veces, en un mundo de mierda como este, tiene un resultado, y así de simbólico...

El chaval y su novia siguen siendo mis mejores amigos, hemos tocado en otras formaciones, Él colaborará con su Saxo (al que le da duro también) en el disco de Sweet y seguimos recordando aquellos momentos casi con lágrimas en los ojos. Por supuesto, les invitaré al concierto, necesito vivir esto con ellos.

Como decían Aerosmith en otro gran disco que me atrapó igualmente: Dream on! Dream until your dreams come true!!

lunes, marzo 26, 2007



Esos blues brothers!!

martes, marzo 13, 2007